Seguridad en las redes Wi-Fi

El uso de la tecnología de transmisión inalámbrica Wi-Fi ha crecido enormemente estos últimos años, gracias a ella podemos realizar tareas desde cualquier sitio conectándonos rápidamente con nuestro portátil, smartphone o tablet a cualquier conexión que esté disponible. Se calcula que más de la mitad de los usuarios de Internet se conectan a la red mediante Wi-Fi. Pero es importante tener en cuenta los riesgos que corremos por utilizarlo sobre todo en lugares públicos.

La utilización de una red pública puede traer una serie de inconvenientes que comprometen nuestra seguridad como la posibilidad de ser víctimas de un robo de datos e información como las contraseñas de acceso a cuentas de correo, datos de tarjetas de crédito y otra información sensible.

Amenazas para el Wi-Fi

Algunas de las amenazas más utilizadas para redes inalámbricas son:

Wi-Fi Password Cracking: los puntos de acceso inalámbricos que aún utilizan los protocolos de seguridad antiguos, como WEP, son un blanco fácil ya que las contraseñas son muy fáciles de romper.

Rogue Hotspots: los ciberdelincuentes habilitan un punto de acceso exterior cerca de su punto de acceso con un SSID a juego que invita a los usuarios confiados a iniciar una sesión. Una vez que están conectados, éstos acaban siendo víctimas de un malware.

Planting Malware: se trata de una táctica donde los hackers plantan una puerta trasera en la red, permitiéndoles regresar en un futuro para robar información sensible.

Data Theft: al conectarse a una red inalámbrica los usuarios corren el riesgo de que sus documentos privados sean robados por ladrones cibernéticos cuando se envían a través de la red.

Eavesdropping: mientras los usuarios se encuentran conectados a una red inalámbrica sin protección, están expuestos a que sus comunicaciones privadas sean detectadas por espías cibernéticos.

No sólo las redes públicas traen consigo riesgos, las redes domésticas y de empresas también sufren este problema. Si la red inalámbrica no es segura un hacker puede interceptar los datos enviados y recibidos, acceder a archivos compartidos o incluso secuestrar la conexión a Internet y utilizar todo el ancho de banda o límite de descargas. Por ello, lo más importante para proteger la red es activar el protocolo de acceso protegido Wi-Fi (WPA) de la red. El WPA es un estándar del sector que garantiza que, cuando estás conectado a un router, los individuos externos no pueden analizar el tráfico y obtener información. Además de activar el cifrado de la red inalámbrica, es necesario instalar un software de seguridad en Internet para proteger todos los dispositivos. El cifrado inalámbrico solo protege frente a los hackers que intentan ver el tráfico de Internet pero no a malware, spam y otras ciberamenazas.

Consejos para proteger la red inalámbrica

La seguridad de redes Wi-Fi inalámbricas es un tema de vital importancia. Así, Kaspersky Lab nos enseña algunos consejos sencillos para proteger la red y routers inalámbricos:

• Evita la utilización de la contraseña predeterminada
Es muy fácil para un hacker descubrir cuál es la contraseña predeterminada del fabricante de tu router inalámbrico y utilizarla para acceder a la red inalámbrica. Por lo tanto, es conveniente que cambies la contraseña de administrador de tu router inalámbrico y establecer una nueva que sea difícil de adivinar.

• No permitas que el dispositivo inalámbrico indique su presencia
Desactiva la difusión del identificador de red SSID (Service Set Identifier) para evitar que el dispositivo inalámbrico anuncie su presencia.

• Cambia el nombre SSID del dispositivo
Cambia el nombre SSID predeterminado del fabricante del dispositivo e intenta evitar la utilización de un nombre que pueda adivinarse fácilmente.

• Cifra los datos
En la configuración de la conexión, asegúrate de que activas el cifrado. Si el dispositivo es compatible con el cifrado WPA, utilízalo; en caso contrario, utiliza el cifrado WEP.

• Protección contra los ataques de malware e Internet
Asegúrate de que instalas un programa antimalware eficaz en todos los ordenadores y demás dispositivos.

Fuente.