METODOLOGÍAS ÁGILES Y EQUIPOS REMOTOS

Quizás no todo el mundo piense igual, pero las metodologías ágiles funcionan mejor cuando todos los miembros del equipo están juntos en un solo lugar. Cuando los equipos comparten un espacio de trabajo, es mucho fácil para los compañeros poder realizar preguntas y resolver dudas y problemas sin necesidad de convocar reuniones (aunque no siempre es así). El uso de tecnologías como llamadas y video llamadas web, chats y canales grupales y correo electrónico es de gran ayuda, pero no termina de ser todo lo efectivo que quisiéramos.

Debido a esto, ¿qué pueden hacer las compañías o empresas? No queda más remedio que reconducir estas metodologías agiles con sus respectivos equipos, y eso requiere algo de trabajo y también de experimentación e innovación.
Para ello los responsables, pero también los miembros del equipo tienen esa parte de implicación y tienen que encontrar un uso óptimo y efectivo de las tecnologías. Y, por tanto, no queda otra que adaptarse a los nuevos métodos de comunicación y así garantizar la productividad, la colaboración y la calidad del equipo.,

¡Importante! Elegir bien el equipo, las herramientas y el espacio de trabajo adecuados
Mientras se trabaja de forma remota los equipos es importante que los equipos siempre estén operativos y mantener su disponibilidad. Hay muchas herramientas de comunicación como Discord, Slack y Microsoft Teams que permiten mostrar la disponibilidad y también una comunicación, rápida, efectiva y fácil entre usuarios.
Debemos tener en cuenta que los equipos ágiles tienen que programar el tiempo para las reuniones diarias: dailys, refinamientos, retrospectivas… y facilitar en la medida de lo posible el trabajo para completar las historias de los usuarios.
La figura de los scrum masters, los líderes técnicos y los propietarios de productos tienen la labor de preguntar con asiduidad al equipo sobre el nivel de comprensión de los requisitos de las historias de usuario, los bloqueos durante el progreso y si hay algo que necesiten para mejorar su productividad y bienestar dentro del equipo.

Verificar las estrategias de implementación y reducir los riesgos
Los equipos ágiles tienen el deber de reconocer el nivel más amplio de cambios que puedan afectsr al modelo de negocio, los clientes y el entorno de trabajo que implica cada proyecto. Los principios del proyecto por el cual se impulsó todo el trabajo, desde la velocidad y la frecuencia de implementación hasta los tipos de trabajo y las historias de usuarios que se priorizan, deberán revisarse desde una nueva perspectiva operativa.

En SIAG sabemos que lo más importante de ser ágil no es solo seguir las prácticas, si no distinguir cuándo y cómo cambiar.