Low Code ¿Cómo es esta nueva revolución?

En los principios de la informática, los programas estaban creados casi en su totalidad por componentes electrónicos que marcaban, a base de código binario, las operaciones en código máquina. Con el paso de los años, era evidente que el desarrollo de programas era muy lento y costoso, y estaba al alcance de muy pocos.

Desde entonces todo esto ha cambiado, ¡y mucho! La tecnología ha avanzado de manera que se han podido crear más y mejores herramientas destinadas a la programación. De manera que la programación pueda estar más cerca las personas.

Ahora y un poco más cercanos al presente, hemos pasado del concepto de desarrollo de software, en el que todas las funciones estaban integradas en un mismo servidor, con los datos y librerías de código necesarias, a un patrón muy distinto, más abierto y repartido. El estallido de los servicios cloud y el acceso mediante APIs a numerosas funcionalidades y datos han hecho que ahora el objetivo no esté tanto en saber cómo desarrollar código para realizar una tarea especifica sino en cómo enlazar más fácilmente datos de varias fuentes para obtener datos de mayor valor.

Aún así, este cometido seguía estando en manos de desarrolladores con mucha experiencia, aunque desde hace unos años, una importante revolución busca quitar ese “techo” tecnológico. Esta revolución se conoce como “Low-Code” y en su versión más extrema conocida como “No Code” que busca crear entornos y herramientas que pongan al alcance de perfiles menos tecnológicos, o un nivel más o menos básico, la posibilidad de definir comportamientos y acciones de suficiente dificultad como para reemplazar los conjuntos de código de siempre.

Las plataformas de “Low-Code”, están moviendo una parte del proceso de desarrollo a perfiles con pocos conocimientos en desarrollo de código. Gartner ya dejó constancia en su informe una previsión para este 2021 donde el aumento del desarrollo en remoto desde el inicio de la pandemia ha llevado a que el mercado de tecnologías de desarrollo “Low-Code” aumente a nivel mundial y que a finales de este 2021 haya crecido un 22,6% respecto al pasado.

Esta situación plantea una pregunta importante para el futuro: ¿Seguirán siendo los desarrolladores tan necesarios para programar ante el aumento del Low-Code?