El futuro del teletrabajo después del COVID-19

Muchos trabajadores se han hecho la misma pregunta durante el impacto que ha tenido el COVID-19 en el mundo laboral: ¿Es posible trabajar desde casa o estoy atado a mi lugar de trabajo? Las cuarentenas, los encierros y el aislamiento que se ha impuesto han empujado a millones de personas en todo el mundo a trabajar desde casa, acelerando esta modalidad que anteriormente ya había luchado por ganarse un lugar antes del impacto del COVID-19.

¿Esta pandemia ha dado forma al futuro lugar de trabajo futuro?

Cuando la pandemia y las limitaciones se extendieron por el mundo a principios del año pasado, la velocidad con la que las empresas se adaptaron a la nueva situación fue nada menos que notable, cambiando a un modelo de trabajo en remoto prácticamente de la noche a la mañana. Las salas de estar, las encimeras de la cocina y diferentes zonas de casa se convirtieron en espacios de trabajo. Muchos trabajadores es posible que hasta hayan experimentado una especie de “luna de miel” de productividad, con horas que se  pasaban en atascos de tráfico o en otras circunstancias, convertidas ahora en horas para comer con la familia o de tiempo libre.

Sin embargo, a medida que avanzaba la crisis, nos dimos cuenta de que no era suficiente medir la productividad con el simple criterio de las horas trabajadas, ya que muchos echaban de menos esa  energía que viene de encuentros fortuitos y que no están incluidos en las pantallas Teams, la creatividad que surge de la colaboración o la confianza y las relaciones que se construyen a través de muchos y pequeños gestos entre compañeros de trabajo.

Entonces, hay una pregunta fundamental para ese momento, cuando finalmente salgamos de esta crisis, y es: “¿trabajaremos de manera diferente?”

Desde luego las empresas que están anunciando políticas de teletrabajo  permanente desde casa, ¿se convertirán en una señal para el resto o seguirán siendo excepciones?

Las empresas serán las que definan los objetivos del teletrabajo

La mayoría de las empresas han tenido que adaptarse al teletrabajo debido a la pandemia de Coronavirus. Pero ocurre algo, y es que una pandemia no puede ser un objetivo. Las empresas ahora están reflejando más que nunca su huella inmobiliaria. ¿Tiene sentido mantener grandes espacios, o deberían adoptar un modelo más flexible? La presión sobre la demanda creará una mirada más directa hacia la calidad, hacia edificios que brinden una mejor experiencia a los usuarios y estén más avanzados tecnológicamente.

Entonces, para continuar con el trabajo en remoto más allá de esta  pandemia, la mayoría de las empresas van a  preguntarse: “¿Por qué hacemos esto?

Pues bien, estas son algunas razones por las que las empresas podrán optar por seguir el formato de trabajo desde casa:

  • Optimizar los costes de la empresa reduciendo el alquiler de oficinas.
  • Incrementar la productividad individual y en equipo.
  • Flexibilizar la cultura corporativa y adaptarla a las necesidades de los empleados.
  • Adaptare mejor a las tendencias comerciales cambiantes y a las necesidades cambiantes que también demanda el mercado.
  • Pueden recurrir a reducciones de personal más permanentes, despidos o también abrir paso a un uso cada vez mayor de trabajadores contratados para puestos eventuales con el objetivo de de cubrir necesidades comerciales y mantener la rentabilidad.